Montar tu oficina en el salón, trabajar en pijama y ahorrarte el atasco de las mañanas suena idílico. El teletrabajo tiene ventajas increíbles, pero cuando llega el fin de mes y ves las facturas de la luz, el agua o internet, la cosa cambia. ¿De verdad todo ese gasto extra lo tienes que asumir tú solo?
Si eres autónomo y tu casa es también tu centro de operaciones, Hacienda te permite desgravar ciertos costes para aliviar la carga. Sin embargo, la línea entre lo que es un gasto personal y lo que es un gasto del negocio es muy fina.
Para que no pagues ni un euro de más en tus trimestres, en esta guía te explicamos de forma clara y sin rodeos qué gastos deducibles como autónomo desde casa puedes aplicar y cómo hacerlo bien.
¿Qué se puede deducir un autónomo que teletrabaja? (El criterio de Hacienda)
Hacienda no es conocida precisamente por dar facilidades, y con el teletrabajo suele mirar cada factura con lupa. Para que puedas incluir cualquier ticket o factura en tus gastos, se deben cumplir tres reglas de oro:
- Vínculo directo: El gasto debe ser estrictamente necesario para el desarrollo de tu actividad económica.
- Justificación: Olvídate de los extractos bancarios sueltos; necesitas una factura formal a tu nombre.
- Registro contable: Debe aparecer reflejado en tus libros de gastos e ingresos.
Si cumples esto, podemos empezar a rascar deducciones. Pero ojo, antes de sumar nada, hay un paso obligatorio que no te puedes saltar.
El paso cero: El modelo 036 y la afectación de la vivienda
No puedes deducirte la luz de tu casa si para la Agencia Tributaria sigues viviendo y trabajando en dimensiones paralelas. Lo primero que debes hacer es «afectar» tu vivienda a la actividad económica.
¿Cómo notificar a Hacienda que eres un autónomo que trabaja desde casa?
Esto se hace a través del modelo 036 o 037 (el documento de alta de autónomo o una modificación posterior). En él, debes indicar la dirección de tu casa y los metros cuadrados exactos que vas a utilizar para trabajar.
La regla general: Lo habitual y lo que Hacienda suele aceptar sin sospechas es afectar entre un 15% y un 30% del total de la vivienda (el equivalente a una habitación o un despacho). Si dices que usas el 80% de tu piso de tres habitaciones para diseñar páginas web, lo más probable es que recibas una carta pidiéndote explicaciones.
La regla de los suministros: ¿Cómo deducir luz, agua e internet?
Este es el punto que más quebraderos de cabeza genera a los autónomos que trabajan desde casa. ¿Puedo desgravarme toda la factura de la luz? Rotundamente no. ¿Puedo desgravarme una parte? Sí, pero con truco.
El porcentaje de deducción de suministros: La regla del 30%
La ley estipula que puedes deducirte el 30% de la parte proporcional de los metros cuadrados que has afectado a tu vivienda. Suena a trabalenguas, pero se entiende mejor con un ejemplo numérico:
- Imagina que tu piso mide 100 m² y en el modelo 036 indicaste que tu despacho mide 20 m² (un 20% de la vivienda).
- Este mes te llega una factura de la luz de 100 €.
- Primero calculamos la parte proporcional del despacho: el 20% de 100 € son 20 €.
- A esa cantidad, le aplicamos el 30% que dicta la ley: el 30% de 20 € son 6 €.
Es decir, de una factura de 100 €, te podrás deducir 6 €. No te va a hacer rico, pero euro a euro, a final de año se nota.
Gastos de teléfono e internet para autónomos
Con el teléfono e internet la cosa cambia un poco. Si tienes una única línea de fibra en casa que usas tanto para Netflix como para enviar presupuestos, se aplica la misma regla del 30% proporcional anterior.
Sin embargo, si contratas una línea de teléfono móvil exclusiva para tu negocio y la factura va por separado, podrás deducirte el 100% de ese gasto, ya que no se mezcla con tu vida privada.
¿Qué pasa con la casa? Deducciones en pisos de alquiler e hipotecas
Si el espacio en el que trabajas no es tuyo, o si estás pagando un préstamo por él, las reglas del juego son diferentes.
¿Es posible deducir el alquiler si eres autónomo en casa?
Poder, se puede; pero en la práctica es un laberinto. Para que Hacienda te lo acepte, el contrato de alquiler debería ser mixto (especificando qué parte es vivienda y qué parte es oficina) y el casero tendría que emitirte una factura mensual desglosada, aplicando el IVA correspondiente a la zona de trabajo. Como la mayoría de los caseros particulares no quieren meterse en estos líos fiscales, deducir el alquiler suele ser misión imposible para el autónomo residencial.
Cómo deducir la hipoteca, el IBI y la comunidad
Si eres propietario de la vivienda, tienes más margen. Aquí no se aplica la regla del 30%, sino que puedes deducir directamente el porcentaje de afectación (el de los metros cuadrados de tu despacho) sobre los gastos de propiedad. Siguiendo el ejemplo anterior del 20%: si pagas 100 € de IBI o de comunidad, puedes deducirte 20 € directamente. Lo mismo ocurre con los intereses de la hipoteca y el seguro del hogar.
Herramientas, software y otros gastos comunes de teletrabajo
Más allá de las paredes y las luces, tu día a día requiere herramientas. Aquí las deducciones son mucho más directas y generosas.
Deducir la compra del ordenador y mobiliario de oficina
¿Has comprado una silla ergonómica para no destrozarte la espalda? ¿Un monitor nuevo? ¿Una mesa de escritorio? Todos estos elementos están 100% ligados a tu actividad. Guarda bien la factura porque son deducibles al completo.
Licencias de software, herramientas online y suscripciones
Si pagas mensualmente por tu programa de facturación, la suite de Adobe, almacenamiento en la nube (como Google Drive o Dropbox), el hosting de tu página web o herramientas de gestión, son gastos completamente deducibles.
Un apunte especial si eres autónomo en las Islas Canarias
Si estás leyendo esto desde el archipiélago, ya sabes que aquí jugamos con unas reglas fiscales propias. En lugar del IVA, en las islas aplicamos el IGIC (Impuesto General Indirecto Canario).
A la hora de rellenar tus modelos trimestrales del IGIC (como el modelo 420), la lógica de los gastos deducibles es muy similar a la de la península, pero las tasas cambian considerablemente (el tipo general del IGIC es del 7% frente al 21% del IVA). Además, la combinación del Régimen Económico y Fiscal (REF) canario ofrece ciertas deducciones e incentivos específicos que pueden variar según tu actividad económica y que conviene analizar al milímetro para optimizar tu ahorro.
Resumen: Lista de control para tus próximas facturas
Antes de enviar tus papeles a revisar, asegúrate de cumplir este checklist:
- [ ] ¿Tengo mi vivienda dada de alta en el modelo 036/037?
- [ ] ¿Todas mis facturas de suministros están a mi nombre y con mi NIF?
- [ ] ¿Tengo guardadas las facturas de las herramientas y softwares de este trimestre?
Hacer el cálculo proporcional de cada bombilla, aplicar los porcentajes correctos y estar al día con las particularidades de la fiscalidad insular puede consumir un tiempo precioso que deberías estar invirtiendo en hacer crecer tu negocio.
Si prefieres delegar los números y centrarte en lo tuyo, puedes echarle un vistazo a nuestros servicios y contactar con el equipo de Asesorae para que nos encargemos de tus trimestres sin que tengas que preocuparte por si Hacienda llama a tu puerta.